Cómo medimos
Qué entra cada mes,
sin letra pequeña.
Cuando alguien contrata a una persona sabe lo que compra: ocho horas al día. Aquí también tienes que saberlo. Esta página explica qué cuenta, qué no cuenta, qué pasa si te pasas y cómo es un mes normal de verdad.
El vocabulario
Tres palabras
y ya lo entiendes todo.
| Expediente | Un asunto con nombre propio: un caso, un cliente, una obra, un proyecto. Dentro viven sus documentos, sus correos, sus tareas y sus plazos. Los límites de cada puesto son de expedientes abiertos a la vez; los cerrados no cuentan y se siguen consultando. |
| Petición | Cada cosa que nos pides dentro de un expediente: «resume estos tres contratos y dime en qué se contradicen», «prepara la respuesta a este correo», «pasa a limpio esta memoria». Las peticiones no se cuentan ni se racionan. Puedes abrir varias a la vez y decir cuál corre más: las atendemos por la prioridad que tú marcas. |
| Volumen incluido | Lo que sí se mide: el trabajo de texto que sale al mes, expresado en semanas de una persona a jornada completa. Becario casi dos semanas · Secretaría cuatro · Asistente seis · Junior ocho. Es lo que te costaría ese trabajo hecho por personas, no un contador de mensajes. |
Un mes normal
Así se reparte
en la práctica.
Ejemplo de una asesoría con el puesto de Secretaría, que incluye el equivalente a cuatro semanas de trabajo de texto:
- Doce expedientes activos a la vez, con tres marcados como urgentes.
- Unos ciento cincuenta correos preparados para revisar y enviar.
- Cuarenta documentos leídos, resumidos y comparados entre sí.
- Treinta escritos y formularios rellenados con las plantillas de la casa.
- Los plazos de todos los expedientes vigilados, con aviso antes de que venzan.
- Abrir un expediente nuevo o cerrarlo.
- Buscar algo dentro de tus documentos y contestarte.
- Cambiar la prioridad de lo que tienes en cola.
- Las conversaciones con nosotros: preguntar no gasta.
- El mantenimiento de la casa, las copias y las actualizaciones.
Si te pasas
No te cortamos el grifo
ni te sorprendemos con una factura.
- Al 70 % del volumen te avisamos, con el mes aún por delante para decidir.
- Puedes repartir: bajar la prioridad de lo que no corre y dejar el volumen para lo que sí.
- Si necesitas más, el exceso se cobra a lo que nos cuesta a nosotros, sin margen, y lo ves en el panel de gasto antes de aprobarlo.
- Si pasa tres meses seguidos, te decimos que subas de puesto en vez de cobrarte el exceso: sale más barato.
- Lo que no se usa no se acumula para el mes siguiente. Tampoco se acumula con una persona en nómina.
Y al revés: si un mes vemos que el puesto te queda grande, te lo decimos. Preferimos que bajes de puesto y sigas a que te vayas pensando que pagaste de más.
¿Cuánto trabajo tienes tú?
Cuéntanos tu mes
y te decimos qué puesto encaja.
Cuántos expedientes llevas abiertos, qué se te atasca cada lunes y en qué zona horaria trabajas. Te contestamos en 24 horas, por escrito y sin llamadas.

