IA propia
Tu inteligencia artificial,
en tu casa y a tu nombre.
Esto es lo que hay debajo de todo lo demás, contado sin misterio. No son cursillos de ChatGPT ni un chat listo colgado de una web: es infraestructura montada para tu empresa, con tus documentos dentro y tus cuentas a tu nombre. Si entiendes de esto, aquí tienes el detalle. Si no, quédate con una idea: nada de lo tuyo vive en la cuenta de otro.
Las cuatro piezas
Qué se monta
el primer mes.
Un servidor privado solo para ti
Servidor virtual dedicado en un centro de datos de la Unión Europea, con su disco cifrado y copia diaria. No es alojamiento compartido: es una máquina con tus recursos, tu dominio y tus accesos. En el nivel más alto, copia en un segundo centro de datos.
Cuentas de IA a nombre de tu empresa
Las cuentas de los modelos se abren con tu CIF y las pagas tú, con tus claves. Nosotros las operamos, no las revendemos. Eso significa que tus expedientes no entran en la cuenta de una agencia ni engordan el historial de nadie, y que el día que te vayas las conservas.
Varios modelos, un solo mando
Un panel donde se elige qué modelo atiende cada tarea —uno para leer y clasificar, otro para redactar, otro para revisar documentos largos— y se ve el consumo por expediente. Cambiar de proveedor es cambiar una clave, no rehacer el sistema.
Gestor documental y de contexto
Tus documentos ordenados por expediente, buscables por contenido y no solo por nombre de archivo, con el criterio de tu casa cargado encima. Es lo que hace que el trabajo salga como lo harías tú y no como lo haría un genérico.
Intranet, extranet y tus nubes
Intranet para tu equipo con un espacio por expediente y extranet para que tus clientes vean lo suyo y nada más. Se conecta con las nubes que ya usas —el correo, el calendario y las unidades de disco externas— sin obligarte a mudar nada de sitio.
Todo deja huella
Qué se hizo, con qué documento, qué modelo lo hizo y quién lo aprobó. Sirve para auditar, para defenderte y para que cualquiera de tu equipo pueda preguntar de dónde sale un dato sin depender de nosotros.
Por qué importa
La diferencia entre usar IA
y tener IA.
| El cursillo de IA | Un chat de empresa | Tu casa |
|---|---|---|
| Aprendes a preguntar mejor. El conocimiento se queda en la cabeza de quien hizo el curso. | Escribes en una ventana. Lo que pega tu equipo viaja a una cuenta que no controlas. | Tus documentos viven en tu servidor y la IA trabaja sobre ellos sin sacarlos de ahí. |
| Cada persona lo hace a su manera. | Cada conversación empieza de cero: el chat no recuerda tu método. | El criterio del despacho está cargado y se aplica igual el lunes que en agosto. |
| Si esa persona se va, se lleva lo aprendido. | Si cancelas, te quedas sin nada. | Si nos echas, te quedas con todo: máquina, documentos, método y cuentas. |
Nada de esto es un extra que se cotiza aparte: va incluido en el alta de cualquiera de los cuatro puestos. Lo que cambia entre uno y otro es el tamaño de la máquina, el almacenamiento y el volumen de trabajo incluido.
Y si te quieres ir
Te lo llevas entero.
Sin pedir permiso.
Servidor, documentos, cuentas de IA, método escrito y accesos. No hay formato propietario, no hay rescate de datos y no hay cláusula de salida. Es tu casa desde el primer día.

