El método
Lo que no está escrito,
no existe.
Todo lo que hacemos pasa por el mismo sistema. No es una forma de hablar: es una arquitectura de ocho etapas que convierte lo que sabe un negocio —sus documentos, sus criterios, su manera de resolver— en conocimiento consultable, que se puede transferir y defender. Si entiendes de esto, mira el esquema. Si no, quédate con la idea: aquí no se improvisa.
El esquema completo
Ocho etapas.
Ninguna decorativa.

Estamos en ello
La versión nueva,
y lo que viene a corregir.
Un método que no se corrige es una religión. Estos son los puntos flojos que hemos visto usándolo a diario, y lo que estamos cambiando.
En qué estamos trabajando
- Que la entrada no dependa de escribir. Hoy el sistema se alimenta bien de documentos y regular de la vida real. La versión nueva entra por voz, por nota a mano fotografiada y por los mensajes del día a día, sin que nadie tenga que sentarse a redactar nada.
- Caducidad de lo que se sabe. Un dato correcto hace ocho meses hoy puede ser falso. Cada pieza de conocimiento llevará fecha, origen y una revisión obligatoria, para que lo viejo no se cuele como vigente.
- Distinguir lo decidido de lo propuesto. El fallo más caro que hemos tenido: confundir una idea que alguien lanzó con una decisión tomada. La versión nueva lo separa de raíz y exige que cada decisión tenga quién la tomó, cuándo y con qué fuente.
- Contradicciones a la cara, no en un informe. Hoy el sistema las detecta; queremos que las plante delante en el momento de usar el documento, no en una revisión posterior que nadie lee.
- Que se pueda auditar sin nosotros. Cualquiera de tu equipo debe poder preguntar «¿de dónde sale esto?» y ver el documento exacto, el párrafo y la fecha.
Lo que montamos cuando nos contratas
La infraestructura
va incluida. Y es tuya.
El método sin sitio donde vivir no sirve de nada. Esto es lo que se monta el primer mes, con el alta, y se queda contigo.
Un apunte honesto: aquí no hay modelos gigantes corriendo en tu oficina ni promesas de laboratorio. Hay infraestructura sobria, bien montada y mantenida, que es lo que aguanta cuando llega el lunes. Lo que crezca por encima de eso vive en otra capa y se habla aparte.
Y con esto dentro
Tus problemas
pasan a ser nuestros.
No hay empresa sin problemas: los tuyos, con el método montado encima, dejan de repetirse. Cuéntanos el que más te pese y te decimos por dónde se ataca.

